Reino Unido disuelve la 'tapadera' de Rodrigo Rato y expropia sus bienes

Reino Unido ha forzado al ex director gerente del Fondo Monetario InternacionalRodrigo Rato a disolver su empresa en Londres y expropiará todos los bienes que posea. Así figura ya oficialmente en el Registro Mercantil británico con efectos desde este martes 25 de julio. Companies House, la agencia ejecutiva registral dependiente del Departamento de Empresa del Gobierno británico, ha notificado que Vivaway Limited ha sido «obligada a su disolución», lo que implica que ha incumplido por un período prolongado las normas mercantiles para seguir operando en Reino Unido.

La agencia registral británica ya publicó un primer aviso el pasado diciembre sobre que forzaría su disolución al constatar que Rato, que es actual administrador de Vivaway, no cumplía normas elementales como la presentación de cuentas anuales. En la carta también advertía de que, siguiendo la legislación aplicable a las disoluciones obligatorias, «todos los bienes y derechos adquiridos o depositados serán considerados sin dueño y, en consecuencia, pasarán a pertenecer a la Corona», es decir, al Estado británico. Actúa en aplicación del artículo 1.000 de la Ley de Sociedades británica, que faculta a este organismo a forzar la disolución cuando no ve que reúnan condiciones de operar con normalidad.

El ex presidente de Bankia logró frenar aquel primer peligro de disolución el pasado enero, pero Companies House ha decidido no darle más oportunidades y eliminar Vivaway de las empresas que pueden operar en Reino Unido. Sobre si quedan bienes en Vivaway que puede expropiar ahora Reino Unido, no hay ninguna precisión oficial. Las últimas cuentas correspondientes al ejercicio de 2014 reflejaban un patrimonio de 6,4 millones. Los informes de la Agencia Tributaria y de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil remitidos este año al juez que instruye la investigación a Rato sitúan a Vivaway como una tapadera que actúa como la matriz exterior del imperio de Rato. Es la dueña de Kradonara, con sede en Sotogrande, que a su vez, participa en diversas sociedades del ex ministro.

Vivaway y Kradonara están siendo investigadas desde 2015 por presuntos delitos fiscales y de blanqueo de capitales. La Agencia Tributaria señala en sus informes que «carecen de sustancia económica y tienen como única finalidad velar la realidad (...). Todos los negocios jurídicos que realizan entre ellas son falsos».

Vivaway tenía la sede en el número 7 de la calle de Welbeck en Londres, en un pequeño edificio que servía de sede teórica para más de 40 empresas pantalla propiedad del despacho de abogados británico Trident Trust, especializado en montajes en paraísos fiscales.

Aunque con sede posterior londinense, Vivaway fue fundada en 2001 en el paraíso fiscal de Guernsey cuando Rato era vicepresidente del Gobierno, pero su teórico propietario entonces era su ex cuñado y buen amigo Santiago Alarcó. El informe de la UCO sobre el entramado exterior de Rato asegura que éste compró Vivaway a su ex cuñado en 2006 porque necesitaba una empresa pantalla británica tras ser descubierta una transferencia a España desde sus sociedades en Panamá. Sin embargo, después de comprarla, Alarcó seguía teniendo poderes, según se desprende de los correos que enviaba el propio Rato desde su cuenta oficial del FMI al administrador de Alarcó y de él mismo, Domingo Plazas. Este hecho puede arrojar dudas sobre si Rato pudo tener que ver desde el inicio con Vivaway al tiempo que estaba en el Gobierno. En su declaración judicial, Rato ocultó que había comprado la empresa a su ex cuñado y se limitó a asegurar que el vendedor era «un no residente» en España. Durante estos años, Rato ha confiado la administración de Vivaway al bufete gibraltareño Finsbury, que renunció tras la detención en 2015 del ex ministro.

La UCO asegura que Rato no declaró a Hacienda la existencia de Vivaway ni siquiera en 2012 aprovechando la amnistía fiscal. Lo hizo por primera vez en 2013, obligado por el llamado modelo 720 de declaración de bienes en el exterior. Entonces declaró que Vivaway poseía apenas 1.225 euros, en un dato que contrasta con las cuentas presentadas un año después al Registro Británico. Según la UCO, hasta junio de 2014 Rato transfirió a Kradonara desde Vivaway 7,8 millones, procedentes en un 50% de sus sociedades de Panamá. «Aún hoy se desconoce el origen de los fondos», afirma el informe de la Guardia Civil. Rato ha negado siempre irregularidades y ha atribuido los fondos en sus sociedades panameñas a «origen familiar». El juez instructor, Antonio Serrano-Arnal, dictó el sobreseimiento en el capítulo de blanqueo de capitales al no encontrar pruebas, pero la Fiscalía Anticorrupción recurrió la decisión. En todo caso, Rato sigue siendo investigado por diversos delitos, incluidos los fiscales, y la disolución de su empresa británica muestra que no sólo tiene problemas en España.

Fuente: elmundo.es

24/07/2017