España y Reino Unido acaban con una organización dedicada al blanqueo de capitales

La Guardia Civil en coordinación con la National Crime Agency (NCA) de Reino Unido y la Merseyside Police de Liverpool han culminado la tercera fase de la Operación Brennan con la detención de cuatro personas, dos en Liverpool (Reino Unido) y dos en Jávea (Alicante). La operación desarrollada en estos últimos tres años tras una investigación conjunta, ha culminado con la desarticulación de una organización criminal que actuaba en Reino Unido y en el Levante español, dedicada al blanqueo de capitales procedente de actividades delictivas y responsable del secuestro y asesinato en 2014 en Jávea (Alicante) de un ciudadano británico.


Esta "operación Brennan" ha sido desarrollada en tres fases, la primera concluyo el 26 de diciembre del 2014, y una segunda desarrollada el 21 de abril del 2015. Durante esta última fase, el equipo conjunto de trabajo compuesto por la Guardia Civil y Cuerpos de Seguridad Británicos, han practicado cinco registros domiciliarios, dos en Liverpool, en los que se ha intervenido dinero, joyas, 60 kilos para la adulteración de estupefacientes y documentación relevante relacionada con la investigación y, otros tres en España, donde los agentes incautaron 30.000 euros, 40.000 libras, diversas joyas de gran valor, dos vehículos, un inhibidor de frecuencia de última generación, etc.También han sido bloqueadas cuentas y propiedades de este grupo criminal por valor de 2 millones de euros.

Aparición de un cadáver envuelto en plásticos en la playa
En marzo de 2014, apareció en la playa “Zenia” de Orihuela-Costa (Alicante) el cadáver de una persona envuelto en plásticos, el que fue identificado como Francis Brennan, de 25 años, nacionalidad británica. Tras la investigación llevada a cabo se averiguó que el fallecido había sido secuestrado por tres personas el 24 de enero de 2014 en la localidad de Jávea (Alicante), las cuales se identificaron como policías y lo introdujeron en un vehículo, desapareciendo del lugar.
En diciembre de ese mismo año, el equipo conjunto de investigación de la Guardia Civil y Cuerpos de Seguridad británicos, detuvieron en un aeropuerto privado de Reino Unido, a bordo de una avioneta procedente de Holanda, al ciudadano británico Paul Scott, con pasaporte falso belga, como presunto autor intelectual del homicidio.
Los agentes encargados de la investigación determinaron que las causas de la muerte de Brennan estarían motivadas por una posible deuda relacionada con el tráfico de drogas, que el fallecido tenía contraída con el detenido; mundo delictivo en el que ambos se movían y por lo que Paul Scott era buscado para el cumplimiento de una condena de cadena perpetua por introducir en Inglaterra más de 40 toneladas de cocaína.
Continuando con la investigación para poder determinar la identidad de los autores materiales del secuestro y asesinato de Francis Brennan, en abril de 2015 la Guardia Civil y agentes de la National Crime Agency (NCA), detuvieron en Jávea (Alicante) a Paul Graham Monk, de 54 años, nacionalidad inglesa, presuntamente implicado en el citado secuestro y asesinato, así como con actividades vinculadas al tráfico de drogas y blanqueo de capitales.


Uno de los delincuentes mas buscados en el Reino Unido
Paul Graham, era una de las 10 personas más buscadas en el Reino Unido, fue localizado en una urbanización de Jávea (Alicante), en la que se encontraba oculto. La Guardia Civil estableció un dispositivo de vigilancia sobre la vivienda, para una vez localizado proceder a su detención.
En el registro de su vivienda, los agentes hallaron 125.000 euros en efectivo ocultos en una maceta, una pistola simulada con silenciador, pasaporte esloveno falsificado y gran cantidad de documentación relacionada con los hechos investigados, la que tras ser analizada favoreció el inicio de esta tercera fase de la "operación Brennan".
Paul Graham recientemente ha sido condenado en Reino Unido a 18 años de prisión por narcotráfico como responsable del envío de cocaína a Reino Unido por valor de 31 millones de libras.
Durante toda la investigación ha sido fundamental la buena coordinación entre la Guardia Civil y Cuerpos de Seguridad británicos, participando agentes de ambos Cuerpos trabajando en equipos conjuntos en ambos países.
La operación ha sido desarrollada por agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil y agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Alicante, dirigidos por los Juzgados de Instrucción números 1 y 2 de Denia (Alicante) en colaboración con los Magistrados de enlace del Reino Unido y de España.

Fuente: larazon.es

14/07/2017