El presunto testaferro de Rosell trabajó para el Barça

Aunque Sandro Rosell dejó el Barcelona en enero de 2014, salpicado por el caso Neymar, la influencia del expresidente sigue presente en el club azulgrana. El empresario libanés Shahe Ohannessian, considerado por la policía como el presunto testaferro de Rosell, trabajó para el Barça, a través de una de sus empresas, Opuupo Sports Marketing, hasta el momento de su detención, el 25 de mayo, según informó el programa Què t'hi jugues! de Ser Catalunya.

En marzo de 2017, el Barça firmó un contrato con Opuupo para que buscara patrocinadores en África. Un vínculo por el que la entidad azulgrana se comprometió a pagar 180.000 euros en dos años. El acuerdo fue confirmado por el Barcelona. El contrato, en cualquier caso, se rompió en mayo a causa de la detención de Ohannessian (fue liberado posteriormente) y de Rosell por el caso Rimet. El expresidente del Barça continúa preso por un presunto delito de blanqueo de capitales a través del cobro de comisiones ilícitas, derivados de la venta de los derechos televisivos de la selección brasileña de fútbol.

El Barcelona solo pagó 14.000 euros a Opuupo, cantidad proporcional al tiempo que la empresa trabajó para el club. No es nueva la relación entre Rosell y Ohannessian. Se conocieron cuando ambos estudiaban en ESADE y el libanés es el padrino de una de las hijas del catalán. En 2011, un año después de ganar las elecciones a la presidencia del Barça, Rosell vendió su empresa Bonus Sport Marketing a Ohannessian. La compañía fue liquidada en 2016, después de perder el vínculo con Football Dreams, un proyecto que consistía en buscar a los mejores talentos futbolísticos en 18 países para que pasaran a formar parte de la academia de Qatar.

Fuente: elpais.com

11/07/2017