El segundo accionista de «La Razón» cobró de la mayor operación irregular del Canal

Los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil apuntan a sociedades del magnate mexicano José Ramiro Garza Cantú como beneficiarias de la mayor operación presuntamente fraudulenta investigada en el caso Lezo, la compra de Emissao. Interamericana de Aguas y Servicios S.A. (Inassa), filial del Canal de Isabel II en Iberoamérica, compró la empresa brasileña a finales de 2013 por 31 millones de dólares –la mayor parte pagada en Suiza–, pese a que su patrimonio ascendía a poco más de 10. El sumario sostiene que el precio fue sobrevalorado para repartirse los excesos entre integrantes de la trama.

La adquisición fue dirigida por Edmundo Rodríguez, número dos de la red presuntamente corrupta y hombre en España de Ramiro Garza. De hecho, Rodríguez era consejero de «La Razón» en representación de Garza, que es el dueño del 23,9 por ciento del capital del diario de Planeta a través de una de sus sociedades, Iberoamericana de Inversiones y Proyectos S.A

Inassa, filial del Canal en América y presidida por el número dos de la trama, no compró Emissao directamente, sino a través de un «entramado de sociedades interpuestas», según la documentación del caso. Una de ellas es la uruguaya Soluciones Andinas de Agua S.R.L., vinculada a la mercantil panameña Yavango Investment Inc. y Tana Investments Company S.A

El Grupo R
La Guardia Civil sostiene que «los beneficiarios reales de esta estructura serían determinados directivos del anteriormente citado “Grupo R”, al frente del cual se encontraría el empresario mexicano José Ramiro Garza Cantú, que estaría estrechamente vinculado a Edmundo Rodríguez, al ejercer éste de apoderado y tener determinadas sociedades del empresario mexicano domiciliadas en su bufete de Madrid». El Grupo R es la petrolera y gasista mexicana propiedad de Garza.

La UCO sostiene que todo ello apunta a que estas complejas estructuras societarias podrían haber sido planificadas al objeto de sacar provecho de los beneficios fiscales internacionales en territorios offshore, a través de la utilización de vehículos corporativos, aptos para canalizar y ocultar fondos en el extranjero, relacionados con actividades delictivas. La investigación cita como fuente un informe de mayo de 2016 emitido por la Unidad de Apoyo de la Agencia Estatal de Administración Tributaria a la Fiscalía Anticorrupción.
El Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional está a la espera de recibir el resultado de varias comisiones rogatorias que servirían para cifrar el dinero público del Canal malversado y cómo se repartió entre los intermediarios.

Siete países
El entramado investigado discurre entre España, Colombia, Brasil, Uruguay, Andorra, Panamá y Hong Kong. Edmundo Rodríguez era el encargado de gestionar varias de las sociedades utilizadas, propiedad de Ramiro Garza. De hecho, en una conversación intervenida en un despacho profesional, el número dos de la trama muestra su preocupación por estas mercantiles y valora dejar su gestión, pese a que le resultan muy lucrativas.

Edmundo Rodríguez le dice a su interlocutor, Carlos Rodríguez, lo siguiente: «Voy a seguir restringiendo mis ingresos, Carlos, poco a poco, porque viene Garza ahora, entonces yo le estoy cobrando 500 euros al mes por cada una de las sociedades que le llevo de Hong Kong». El número dos de la trama y presunto testaferro del magnate mexicano añadía que «me tengo que ir de ahí, Carlos, me tengo que ir (...) porque eso un día me puede estallar macho y me puede volver loco».

Edmundo Rodríguez reconoce que en este entramado del segundo mayor accionista de «La Razón» usan hombres de paja: «Aquello de Tecnicas sí que ha acabado, porque metimos al conductor de Garza como administrador único, a tomar por culo».

Parece que el exconsejero del diario de Planeta le llevaba tres sociedades offshore al magnate petrolero mexicano, porque dijo que «son 1.500 euros al mes que se me vuelan a cambio de tranquilidad». Su interlocutor lo reafirma y añade: «A cambio de tranquilidad y a cambio que te deje en “La Razón” cobrando un dinero». «Sí, sí», responde Edmundo Rodríguez. «Y eso a él le cabrea…que le dejes esto, ¿no se va a cabrear?», pregunta Carlos Rodríguez. «Ni se entera, ni se entera, ni se entera», responde Edmundo.


Conversaciones con Cifuntes
Los investigadores dan una importancia capital al papel del diario «La Razón» en la trama. Edmundo Rodríguez estaba muy nervioso por la denuncia de posibles irregularidades en el Canal por parte de la Comunidad de Madrid.

Tras hablar con el presidente de «La Razón», Mauricio Casals, el director del diario de Planeta, Francisco Marhuenda, llama a Edmundo Rodríguez y se pone «a tus órdenes» para influir en Cristina Cifuentes. Tras reunirse con la presidenta madrileña, Marhuenda llama al entonces consejero de «La Razón» el 10 de agosto de 2016: «Yo le he dicho que para ti, que para nosotros tú eras fundamental, que eras el dueño del 30%, bueno yo redondeé siempre en el 30, tanto da ¿no?, el 30 por ciento de la compañía ¿no?, y que eras intocable».

Francisco Marhuenda continúa el relato de su cita con Cifuentes: «Entonces ella me ha dicho "oye, entonces me has de decir, porque oye, yo no tengo ningún interés en que haya líos con esto porque a mí me perjudica, ¿no, sabes?" Y eso es lo que me ha dicho. Le he dicho que lo que tú querías era cerrar el tema. Me ha dicho «“oye mira, ahora cuando venga Garrido hablamos, porque eso es él el que lo lleva, es el presidente del Canal, y, vamos buscar una salida para resolver este tema y fuera ¿no?”. Pero me ha insistido mucho, que me ha dejado preocupado, porque yo tampoco ahí, ¿sabes?, quería hablar contigo el tema de Brasil, ¿no?».
El número dos de la trama estaba muy nervioso por la operación de compra de Emissao, sabedor de que tomó decisiones que no elevó al Consejo.

Planificó y dirigió
Los primeros informes de la causa ya acreditaban que Edmundo Rodríguez en connivencia con otros partícipes, habría sido quien planificó y dirigió la operación societaria, sobrevalorando premeditadamente el precio de compra de participaciones de la mercantil brasileña con el objetivo de desviar fondos públicos en beneficio de intereses particulares de persona/s por el momento indeterminada/s.

 

Fuente: abc.es

12/06/2017