El 'testaferro estrella' de Urdangarin, condenado a 10 años por fraude

La Audiencia Nacional ha condenado a 17 miembros de una trauma de fraude del IVA por eludir el pago de más de tres millones de euros, para lo que se servían de las sociedades pantalla creadas por Ramón Cerdá Sanjuan, al que se le ha impuesto una pena de 10 años y 7 meses de cárcel por defraudación tributaria, asociación ilícita, falsedad continuada en documento público y falsedad en documento mercantil.
El nombre de Ramón Cerdá aparece en el sumario del caso Nóos, Gürtel, Gowex y la operación Marsans. Iñaki Urdangarín o Díaz Ferrán utilizaron sus sociedades instrumentales creadas y admisnitradas por este abogado de Valencia, quien se publicitaba abiertamente en internet como experto en la comercialización de sociedades.

La sentencia describe la actividad de Cerdá Sanjuan, quien se dedicaba a la constitución de sociedades que carecen de actividad, con capital y domicilio aparente y administradores reales o ficticios para su venta a terceros, actividades que realiza por medio de una web ubicada en la localidad valenciana de Ontinyent.

Cerdá, señala la sentencia, suministró a la trama cinco sociedades pantalla por las que circularon cantidades millonarias de dinero “cuya única finalidad fue permitir a los distribuidores defraudar a Hacienda”. Estas sociedades tenían un testaferro nombrado por el propio Cerdá que en unos casos existían y eran personas marginales que aceptaban a cambio de una pequeña remuneración y en otros casos reclutaba a individuos a los que presentaba ante un notario de confianza bajo la identidad de personas que ninguna relación ni conocimiento tenían del asunto.

La Sala considera acreditado que Cerdá San Juan no sólo vendía sociedades que funcionaban como trucha o pantalla, sino que las entregaba en estado de “ser utilizadas de inmediato para el fraude tributario”. Entregaba las sociedades con administradores simulados, inexistentes, personas cuya identidad había sido suplantada ante notarios que ejercían controles insuficientes o con testaferros, pagados o engañados y predispuestos a asumir responsabilidades por otros. “Es decir, una aportación muy importante e imprescindible para el funcionamiento de la trama”.

Los magistrados han rechazado la versión del acusado en el sentido de que se militó a constituir y vender sociedades e ignoraba la actividad que iban a desarrollar sus clientes. Según los jueces, “lo que no puede explicar su hipótesis de ejecución de actos neutros es la repetición de conductas idénticas con significado defraudatorio, la aportación de varias sociedades a la misma trama de fraude, cinco sociedades instrumentales que se comportaron como trucha o pantalla, su relación continuada con ciertas personas implicadas en el fraude como administradores o apoderados de las sociedades productoras del engaño (…)”, así como las conversaciones grabadas a él y a su hijo que ponen de manifiesto “el sentido de sus acciones”, advierten.

Fuente: elconfidencial.com
15/03/2017