El bufete desmantelado por la UDEF creó 110 compañías 'offshore' con Mossack Fonseca

El bufete Nummaria, desarticulado este miércoles por la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en el marco de la denominada operación City, utilizó nombres británicos en sus negocios con Mossack Fonseca para ocultar su españolidad y evitar así ser relacionado con prácticas ‘offshore’ en nuestro país.

Así se desprende de los "papeles de Panamá", publicados en exclusiva por El Confidencial y La Sexta en colaboración con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung. Los archivos internos del despacho panameño muestran que Nummaria se camufló bajo el nombre de Flintfire Limited, Auskerry Investments Limited y Hollingworth Consultants Ltd., con las que abrió al menos 110 sociedades en paraísos fiscales a través de Mossack Fonseca.

Un total de 69 de estas compañías aparecen vinculadas a Hollingworth, un cliente de Mossack Fonseca desde agosto de 2006; 55 de estas sociedades se registraron en Niue, 11 en Islas Vírgenes Británicas y una en Samoa. De acuerdo a los 'papeles de Panamá', solo una permanece activa: Arima Investments Incorporated, de Islas Vírgenes.

Auskerry, por su parte, aparece como cliente intermediario de 41 sociedades (40 en Islas Vírgenes Británicas y una en Bahamas), todas ellas desactivadas después de que Mossack Fonseca suspendiera las relaciones comerciales con Auskerry. De nuevo, esta empresa pantalla aparece vinculada a Nummaria, según los registros internos a los que han tenido acceso en exclusiva El Confidencial y La Sexta.

La relación del Grupo Nummaria con la firma panameña se remonta a mediados de la década de 1990. Un fax del 19 de julio de 1995 se refiere al despacho desmantelado ayer como “el grupo de fiscalistas más importante de Madrid (...) administran muchísimas sociedades de todas las jurisdicciones”, para a continuación desvelar la empresa británica mediante la cual hacían negocios por aquel entonces con Mossack Fonseca: Auskerry Investments Limited.

El mismo fax apunta seguidamente que “estos abogados tienen sus oficinas principales en Madrid pero disponen de una pequeña oficina en Londres, en la que, por razones de seguridad/discreción, guardan todos los documentos relacionados con las sociedades 'offshore'”.

Un año antes, otro fax de los "papeles de Panamá" da más detalles sobre por qué el grupo Nummaria tiene negocios en Reino Unido: “Las oficinas de Londres las han puesto para desligar totalmente las sociedades 'offshore' de otras actividades en España”. Y añade: “Dichas sociedades no están domiciliadas en Londres (solo están depositados los documentos correspondientes en la oficina, pero sin ninguna otra relación cualquiera con dicha capital, o el mismo país).

La comunicación interna del 17 de junio de 1994 abunda en los negocios de Nummaria: “Su actividad principal son los asuntos fiscales. Paralelamente se hacen cargo de la adquisición de sociedades 'offshore' para servicio de aquellos clientes que lo solicitan. Sus clientes son personas de la mayor confianza y que tienen solo actividades legales”.

Los "papeles de Panamá" muestran negocios de Nummaria con otros registradores de sociedades 'offshore' más allá de la firma panameña. Así, el bufete desmantelado ayer por la UDEF pretendía en junio de 1994 transferir 42 sociedades de Maitland Luxembourg SA a la delegación luxemburguesa de Mossack Fonseca.

En una carta de mayo de 1993, una empleada de Maitland señala que las acciones al portador de 42 sociedades 'offshore' registradas por el bufete luxemburgués se deben enviar a Fernando Peña Álvarez, cuyo domicilio postal coincide con el de la sede de Nummaria en Madrid. Los 11,5 millones de documentos internos del bufete panameño apuntan a que la transferencia de estas compañías a Mossack Fonseca Luxemburgo estuvo en peligro por “una fuerte deuda de Nummaria a Maitland”. Finalmente, un fax del 25 de noviembre de 1994 constata que el cambio de administración se completó cuatro días antes.

Un fiscalista con antecedentes penales

Los archivos internos de Mossack Fonseca, cuyo contenido se publica en exclusiva en España por El Confidencial y La Sexta, prueban que una de las personas de contacto de las empresas instrumentales británicas Auskerry y Hollingworth era Fernando Peña Álvarez, un experto fiscalista de Nummaria que también figura como creador de una fundación cultural de idéntico nombre en 1998. Peña es conocido por su larga trayectoria en el campo de la asesoría tributaria. Fue uno de los fundadores del Registro de Economistas y Asesores Fiscales en 1988 y colaboraba en diferentes medios de comunicación como experto en legislación fiscal.

Su carrera se truncó en 2002 tras ser condenado por la Audiencia Provincial de Madrid por la desaparición de 482.000 euros que cuatro clientes le habían confiado para inyectarlos en inversiones. La Justicia descubrió que, con la ayuda de un testaferro, había creado una red de sociedades en el extranjero por las que había movido el dinero hasta difuminar su rastro. La sentencia le impuso tres años de cárcel.

La Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía registraron este miércoles la sede de Nummaria por hechos similares. Según una nota del Ministerio Público, el despacho habría facilitado el fraude a Hacienda de más de 15 millones de euros mediante el diseño de complejas tramas societarias 'offshore' que ponía a disposición de sus clientes. Las redes empresariales también habrían sido aprovechadas por los máximos responsables del bufete y por algunos de sus empleados.

Según la Fiscalía, estas estructuras opacas habrían servido para ocultar la titularidad de patrimonios y rentas por las que sus verdaderos propietarios tendrían que haber tributado ante Hacienda en el IRPF y en el Impuesto de Sociedades, fundamentalmente. La trama tenía ramificaciones en el extranjero idénticas a las que han quedado al descubierto con los 'papeles de Panamá'.

Por ahora, la operación City se ha saldado con la detención de cuatro abogados y asesores de Nummaria, así como el registro de sus dependencias y embargos de bienes y cuentas. Los imputados están acusados de insolvencia punible, blanqueo de capitales y delitos fiscales. Las diligencias han sido dirigidas por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno con el liderazgo de la Fiscalía Anticorrupción y la UDEF.

Fuente: elconfidencial.com